Vida de pasión…

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Ahora que los años corren, ahora que las vidas vuelan, quiero mirar al lugar donde el tiempo camina, donde los instantes se quedan. Juntar sendas y pisar el campo, dejando atrás las calles, las fachadas, finas, con sus aceras. Volver a los Soles y las Lunas, y no a los relojes, que empujan, que desesperan. Soñar los cielos, sin techos, los colores, sin bombillas, los sabores, sin mentiras, la vida, sin esperas. Volver a las veredas sin asfalto, a las flores, sin sus ramos, a las piedras, con sus huellas. Tocar el silencio, sólo los latidos, los tuyos y los míos, sin ruido en mi cabeza. Respirar aire puro, no el humo de un desaire. Quemarme la piel, no el alma. Y herirme de espinas, no de alambradas. Contando las nubes, y no las vergüenzas.

Ahora que unos dicen que la tierra es suya, que los santos ya no quedan. Ahora que otros van, que otros vienen, y que nadie sabe lo que nos espera. El tiempo de los descreídos, de los tunantes, de los pistoleros y los semidioses. Que se pongan los  bebidos en fe, los indios con sus danzas, los poetas con su prosa, las personas de a pie, con sus gestas. Que yo quiero los que creen sin ver, y no los que se niegan a mirarse siquiera. Que yo quiero los que bailan la existencia, los que aman, los que quieren, los que viven, desviviéndose.  Los valientes que abrazan, los humildes que aprenden, los héroes que no se rinden, los fuertes que se atreven. A mi déjame de grises que yo juego en verde, si acaso blanco y verde, y a todo lo que me queda.

Mi brújula, las estrellas. Mi límite, el horizonte. Mi tentación, la primavera. Caminando los pasos, de verdad, como si la última noche fuera. Saliendo al alba, cuando los gallos, con la vida por montera. Labrando esa linde de parcela, honrando naturaleza, desde luego, mimando este bello bocado de planeta. Y con dos letras inventarse coplas, y con tres acordes, mil verbenas. Y con una sonrisa pintar el cuadro, el de los amigos, el del arte, el de la pasión, firmado con sangre de tu pueblo, esa sangre, de la buena.

Celebrar el momento, con tus sonrisas, que serán tu mejor obra. Torear la vida, a capotazos, que siempre nos darán una última faena. Volver a volver, al fin, a ser niño, a enamorarnos, a sentirlo sin pensarlo. Volver a volver, acompañando al que se fue, a tu gente, al lugar que nunca se va, al que siempre te espera. A ese sitio genial en el que habitaremos, quizás en los demás, tras habernos ido, en cada huella que vivimos, en otra batalla más, a golpe de muleta, tras cada paso, tras cada paso que aún nos queda en esta santa y apasionada tierra…

 

2 Comentarios

  1. Tini Fernández Almeida

    Que palabras tan bonitas.
    Gran Poeta
    Muchas Gracias.

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  2. Gemma

    Precioso. Gracias

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