Cuestión de Comprobarlo…

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Hazte un favor y piensa en ti por una vez en el tiempo. Acepta que la vida que tienes igual no es la que quieres, que el trabajo no conviene si lo maldices, y que tu jefe parece enemigo sólo porque no te gusta lo que haces. Hazte un favor y elige dedicarte a lo que te apasiona. Y sí, no me cuentes excusas. Que si no tienes tiempo, que si tienes que dar de comer a la prole, o que si es una utopía. Busca momentos para hacer aquello que te gusta, aunque tengas que ganarle horas al sueño o a salir con los amigos. Sacrifica instantes de ocio si con eso vas a invertir en esa locura que cada vez será menos si le das forma y la trabajas.

Si no te gusta tu vida dame motivos para cambiarla. No me lo digas tumbado en el sofá, lamentando las penas y el cansancio. No me lo digas un domingo por la tarde, justo después del partido, preparando las cosas para el Lunes. Dímelo mientras te formas en los minutos libres de descanso, mientras asistes a lugares donde otros locos como tú se interesan por algo en concreto. Dime que quieres cambiar de vida al tiempo que lo intentas, no antes de hacerlo, que insistir es la mejor receta para lograrlo, y lo demás es cuento chino.

Aprende a decir lo que sientes, a pensarte menos las cosas. Que si te equivocas es un triunfo, aunque no lo veas hoy, y que el éxito del futuro es de los que fracasan en el pasado. Elige ser libre, que nadie feliz habita si hace aquello que se le manda siempre, pues tus valores están por encima. Y no te conformes nunca, que el trabajo es sagrado, sí, pero jamás puede hacernos esclavos de una nómina.

Deja de quejarte, que si no sonríes tus compañeros de batallas tampoco lo harán, y no querrás ser tú el responsable. Que esto no va de ser buen empleado o ser buen jefe, sino de ser buena persona y llegar donde quieras.

Afronta los miedos, con descaro. Que la vida no acaba en un finiquito, ni mucho menos, y que siempre estará la opción de reinventarse. Y lucha, desde luego, lucha cada día, siendo prudente, sí, pero con ciertas dosis de atrevimiento. Si caes en la cuenta, la mayoría de las cosas que merecen la pena surgen de saltar al vacío del desconocimiento y la incertidumbre. Lo peor que puede pasar es nada, y dentro de cien años todos calvos.

Pero sobre todo no te rindas. Que para encontrarse hay que buscarse hasta lo indecible, y un día todo cobra sentido. Sumando buenos ratos, con la mente puesta en aquello que te ilusiona, aunque aún esté lejos, que aunque no lo creas, de ti depende en gran parte conseguirlo.

Hazte un favor al fin y párate a pensar en ti. A decidir tu presente, que algo surgirá, estoy seguro, pero sólo si das el todo, sin excusas, sin miedos ni reproches. Con la fe del que gana horizontes conforme a cada paso. Y así será que algún día, el menos pensado, te pondrás a escribir a otros unas letras, esas letras que dirán que se hagan un favor, a los que vengan, porque tú, como yo, ya lo habremos comprobado…

Artículo publicado para la Revista Nueva Ruta del Empleo.

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1 Comentario

  1. Virginia

    Cuántas veces oímos lo mismo! sólo hace falta creerlo y quererlo con todas las fuerzas. Dicen que si luchas por lo que quieres, lo consigues…! habrá q comprobarlo, no? Tantas horas de psicoterapia..han dejado huella😉

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