Escuela de Vida…

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En estos años de terapia he aprendido alguna cosa que no te enseñan en la facultad. He comprobado que juzgar es inútil, pues el destino es caprichoso y te calla con el tiempo. Me he dado cuenta de que el miedo se supera, y que hacer por evitarlo no sirve sin afrontamiento. Que uno más uno son más de dos, y que todo cuesta trabajo. He aprendido que perdonar te hace libre, y que sumar te acerca a la felicidad. Que los pedantes sobran, y que los tóxicos son imposibles de convencer de que se están matando de a poco.

En este tiempo he visto que imposible es sólo un supuesto, y que ser realista es ser pesimista, y no lo contrario. He visto que la amistad no es un tesoro que se guarda, sino una planta que se riega. He visto que el esfuerzo da resultados, aunque siempre después de lo que quisieras. Me he convencido de que la mente es un mundo, y que tenemos que vivirla. Que la culpa es uno de sus trucos, la vergüenza y la ira. Que nacimos geniales, y que nos toca a todos mantenerlo.

Ahora afirmo que soñar es una obligación, y que las pesadillas tan sólo un contratiempo. Que equivocarse es la forma de aprender, y que el éxito es estar serenos. He sentido que pensar es lo de menos, y he pensado en sentir más, que es lo más humano. He aprendido que decir te quiero son más que palabras, y que un abrazo es eterno. He visto que ayudar es ayudarse, y que el que siembra recoge. Que la locura es ser siempre cuerdos, y que estar un poco locos es lo más sensato.

He comprobado que el dinero es un veneno, que el futuro no existe, y que el pasado ya queda atrás. Ahora sé que en el presente no se está, sino que se vive, y que en cien años todos muertos. He aprendido a agradecer, a dejar de depender. He aprendido a no necesitar tanto, a no amar mucho, pero amar mejor, a decir que no cuando toque, a despedirme y a quererme.

En estos años me he dado cuenta de que un defecto es virtud, pero sólo si te lo propones. Que de todo se sale, pero que nadie te lo regala. De que sin coraje no se gana, y que el éxito es una historia de fracasos bien llevada. He aprendido que nada tiene que ser para siempre, menos ser honestos con nosotros mismos. Que todos tenemos una historia apasionante, digna de ser contada, ya pasada o por venir, y que es nuestro deber buscarla donde sea, pues quizás sólo así nos encontremos.

En este tiempo he aprendido a ser yo, a luchar los temores, a desafiar los límites, a elegir excepciones, a enamorarme sin remedio. A crear sin medir, y a retar sin mirar. A jugar con entusiasmo a la vida, que espero a los problemas con una sonrisa, pase lo que pase, y si me apuran una carcajada, venga lo que venga, que al menos significará que sigo vivo y que tendré nuevas historias para no dejar jamás de seguir escribiendo…

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2 Comentarios

  1. Virginia

    He aprendido que hay personas que de corazón piensan como yo. Aunque la razón vaya por otro lado. Una loca más. Un gran descubrimiento. Un bonito día de Nochebuena.

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  2. Ana Serrano

    Es muy de agradecer que detrás mejor delante de un gran profesional exista un gran ser humano y si además desprende esa luz que ilumina los pasos de otros… entonces te conviertes en alguien realmente genuino. Gracias Enrique.

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