Es Posible…

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Vivimos en la era donde todo es posible. En la época donde puedes hacer cosas increíbles para impactar en los demás. Pero hazlo durante mucho tiempo para que te respeten. Aquellos que dejan los proyectos a medias no generan respeto. No te quedes en cumplir expectativas que sepan a aprobado si puedes lograr sobresaliente. Recuerda que eres alguien normal, posiblemente, pero capaz de hacer cosas extraordinarias, así que aprovecha la oportunidad que te da el destino de conseguirlo.

Toma la iniciativa. No te escondas en una realidad que te llena de miedos y de excusas. Arriesgar no es atrevido, sino dejar de hacerlo todo el tiempo. Las personas más felices que conocí fueron aquellas que desafiaron sus fantasías y lo intentaron hasta el límite. Lo peor que puede pasar es que quede la experiencia y el aprendizaje, y créeme, ya eso es mucho…

Echa de tu vida quien no cree en ti. Por el camino encontrarás mucha gente que te dirá una opinión supuestamente razonable sobre lo que tendrías que hacer. Te dirán que seas cuerdo, que no pierdas la sensatez y que no te entusiasmes demasiado. Están equivocados. Muchos lo hacen por frustración. No fueron hábiles para derribar sus propios límites mentales, hábiles para matar los temores que paralizaban sus ganas de vivir sus ilusiones, y es por eso que, con buena intención, supongo, pretenden convencerte de que lo más estable es tener una existencia prudente, pero es mentira.

Comparte. No dudes en hacerlo. Ser agradecido te hace libre de aquellos que intentan dañarte. Comparte tus conocimientos, tus secretos y tus rutinas. Prueba a hacer mejor a quienes tienes cerca y eso te dará más valor como profesional y como humano. Olvida la teoría de resaltar del resto a empujones o de llamar la atención para conseguirlo. No puedes ser auténtico si hay gente que quiere que caigas. Tenlo muy en cuenta.

El cielo es el límite. La clave es aprender de cada circunstancia. Sacar puntos positivos de cada relación, por mala que sea. Lograr motivar a los que aún no lo están. Contagiar de esperanza a los que simplemente sobreviven. Demostrar al mundo que ser geniales es una actitud que se elige, independientemente de lo que sientas y de lo que pienses. Que el libre albedrio es un regalo que no deberíamos perder nunca de vista y que está en nuestra mano, ahora sí, alcanzarlo.

No ahorres en esfuerzo. Tendrás que dormir menos, dedicar más horas a trabajar en tus sueños, insistir, inventar y resistir. Tendrás que amar aunque estés dolido, madrugar, mejorar y adaptarte. Tendrás que estar dispuesto a invertir en ti, a leer, a formarte y a exponerte a públicos difíciles. Negar a los pesimistas y persuadir a los realistas. Continuar en el camino aún cuando el éxito te despiste. Vencer la vergüenza, la duda y la culpa de no haberlo hecho antes por torpeza.

No imagino mejor aventura. Empezar de cero y diseñarlo todo. Nuestras formas, las creencias que aceptamos, tener fe en el presente. Ser tiernos, compasivos, libres y volver a enamorarnos. Ser sensibles pero poderosos. Cercanos aunque implacables. Amables y decididos. Ser quienes queramos ser. Ser quienes realmente, quizás, al fin, siempre quisimos haber sido…

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