Nacer de nuevo…

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Escoge a voluntad una actitud que te salve de ti mismo, es el tiempo. Junta los segundos con buenas maneras que den forma de sonrisa en los rostros de quienes se acercan a tu presencia, y ahí partirá tu hazaña. Inventa palabras que iluminen al que las nombre, tu heredero, y acaricia el impulso del deseo, mas sin hacerla tuya, pues ningún verso pertenece a quien lo escribe, sino a quien lo provoca. No temas, que el miedo huye cuando tu gesto es decidido. No dudes, que la certeza no es culpable cuando con humanidad se elige el destino. Procura venganza del pasado, de los lamentos, del desafecto, la envidia y de los celos. Que la oscuridad quede en leyenda, el recuerdo de una buena ración de vida que existe en tu alma para que no detengas un caminar sincero, con tus tropiezos, pero con la genialidad de los que miran al frente.

Arriesga por lo hermoso, jurando ser amante de lo bello, en lo eterno, que un poema nunca acaba mientras el poeta viva. Tienta las tentaciones, que quien salta no cae en la vergüenza, excepto deja de intentarlo. No decaigas, y si caes levanta, que el honor vive en los victoriosos que alguna vez se vieron derrotados. Guarda esperanza, que la lógica termina muriendo en manos de aquellos que imaginan imposibles. No juzgues, que el juicio vuelve y te destroza. No esperes, desespera, que un día todo termina, y habrás de rendir cuentas con tu conciencia, y has de salir ganando.

Que tu voz sea ley, haciendo lo que prometes, y prometiendo el infinito. Que la serenidad no es una excepción, sino un premio. El regalo de los dioses para esos que se pertenecen, haciendo por sentir, dejando de pensar, ocupando el silencio con gritos de plena libertad. Que la gracia no habita en la razón, sino en la emoción, en los que expresan y se equivocan, en los cuerdos que eligen locura, en el ingenio de los que aman con esmero y dejan de resistirse al apetito vital que clama cada espora de su cuerpo.

Si supieras que curas con tus ganas, que tus pasos son música para los que siguen tu huella, que tu sencillez inspira más que tu elocuencia. Si supieras que tu mirada es bendita, pues enamoras a los guerreros que aceptan el desafío de su suerte. Si supieras que tu desvarío aturde, que la ambición es noble y entonces te libera. Que el arrebato nos encuentre rimando el genio, tejiendo banderas generosas que no excluyan. Que nos sorprenda la noche, contando secretos que ganen nuestra calma, pintando el año que ahora empieza, así hasta que nos halle el alba, eligiendo nacer de nuevo…

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1 Comentario

  1. Celia

    Me gusta!!!!

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