Dia 1. Cazorla. En tres minutos……

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Solo tardé tres minutos. Solo hizo falta plantarme en la Plaza del Cristo, ataviarme mi mochila y alzar la mirada al horizonte de Cazorla. Únicamente eso para acallar los miedos de las primeras minutos y los malos augurios. La jornada había comenzado ya hacía bastantes horas. Todavía de noche, con los ojos aún cerrados pero con el alma ilusionada, comenzaba la primera parte de mi ansiado viaje. Cuatro horas de autobús hasta Jaén, cuatro horas de campos de olivos interminables y ese regusto amargo que deja el traqueteo de la carretera. No quería pensar, mi cabeza se perdía entre avisos y consejos de la gente que me quiere. Hacía mía en silencio cada palabra de aliento. Evocaba, casi sin quererlo, la sonrisa nerviosa de los preparativos.

Al poco de pasar Carmona, mi compañera de asiento me preguntaba por mi destino, con la suerte de que Cazorla también era el suyo. Tras comentarle mi proyecto y mis temores, y con la bondad que, a veces, caracteriza a la gente de nuestra tierra, Lucía, así se llamaba, me ofreció un asiento en el coche de sus padres a la llegada a Jaén con destino Cazorla. Se me abrieron los ojos. De un plumazo me ahorraba una larga espera en la estación esperando el trasbordo hasta la tierra serrana y me permitía ganar medio día para hacerme un poco más a mi nueva forma de vida que ahora comienza. Llegamos pronto, sobre las dos, justo para llenar aliviar mi hambre y salir a dar el primer paseo por la zona, sirviendo de toma de contacto con unos parajes realmente bellos, como podreis ver en las fotos.

Me equipé con lo necesario y salí hipnotizado por las dos murallas que comandan la ciudad, calle abajo, siguiendo los carteles de casco histórico, sintiendo en la barriga el extraño cosquilleo de quien comienza una aventura que intuye sublime. Quedé ensimismado con la iglesia de Santa María, historia de verdad entre paredes encaladas, obsequio en su día al Rey Felipe II. Cuestas y naturalidad de las gentes ante mi presencia, eso me encontraba a cada paso, enfilando la primera senda, que me llevaría a los manantiales del Guadalquivir, pasando antes por la Ermita de San Miguel, excelsa obra de unos cuantos vecinos que decidieron restaurar una antigua capilla que había servido de todo menos para lo que hubiera debido. Hacia arriba seguí la senda, con los sentidos a flor de piel, impresionado por las vistas y lo bien cuidado que estaba todo. Da gusto saber que todavía quedan pueblos que conservan lo que tienen, que se respetan a sí mismos para reconocerse en el mundo, aunque sólo sea a través de un espacio natural cuidado o la sonrisa amable de sus vecinos. LLegué al final del camino casi sin darme cuenta. Seis kilómetros marcaba mi podómetro, ahora quedaban otros seis de vuelta para el pueblo, pero creedme si os digo que, lejos de hacerse eternos, fueron un soplo de vida para cada vello de mi piel, tan acostumbrada a vergüenza y rutina.

Y así llegué de nuevo al albergue, esperanzado por recorrer un trayecto que se antoja duro, seguro, pero que merecerá la pena si lo que queda es sólo la décima parte de lo que ya he podido disfrutar. Ya aseado, escribo estas letras sobre mi cama, desde el ordenador de mi compañero de cuarto, Adrian, devoto senderista y frustrado viajante, como él mismo dice, porque un día decidió elegir el camino de las responsabilidades demasiado pronto. Minutos me quedan de este mágico día, convulso de sensaciones inesperadas, al menos en intensidad.

Mañana más de lo mismo, espero, pues he ampliado mi estancia en Cazorla una noche más, y es que tengo la ligera sospecha de que tengo aún mucho que ver por esta santa tierra de moros y cristianos. Un nuevo día por delante, una bella eternidad, sabiendo ahora que sólo tres minutos respirando este aire bien hubiera merecido la pena un año esperando el momento. En tres minutos he convencido a mis miedos y mi conciencia, alimentando más si cabe la ilusión por llevar a cabo esta bella locura…
Un abrazo a todos, os siento cerca…

Pinchad abajo y en “ver presentacion” para ver las fotos de hoy.
http://www.flickr.com/photos/50063804@N06/sets/

6 Comentarios

  1. Mariló

    será un placer leerte de nuevo y seguirte cada día.
    Que preciosidad de fotos!
    Cuidate mucho,Un abrazo de tus papis.

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  2. Virginia

    que envidia me das amigo…que paisajes…que tranquilidad…q gozada para los sentidos…oye peregrino, cuidate vale??? y disfruta del viaje, que no es para menos…aquí seguiré ansiosa por saber como va tu ruta, besitosss

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  3. Anonymous

    Por Dios!!qué emocionante!!!!!esto va a ser toda una aventura para ti, pero tengo la impresión de que tb lo será para la gente que te seguimos!!!Kike te Deseo lo mejor en este viaje q has emprendido y muuuuuuuuucha fuerza..,,Los que te queremos te tendremos presente en nuestra particular aventura, cada dia, hasta que vuelvas!!!!ANIMO Y DISFRUTA DE CADA INSTANTE, porq esto hermano mio, solose vive una vez!!!!!!

    María Vázquez

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  4. CDI_RSH

    Gracias por hacernos disfrutar de tu aventura ofreciendonos detalles, fotos, vivencias. Me alegra saber que no solo son impresionantes los paisajes que vas descubriendo, tambien lo son las personas. Hasta mañana, te esperamos.

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  5. Tita Inma

    Viviremos la ventura con tus ojos, tus palabras y tus fotosssss. Gracias kike por darnos esta oportunidad.

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  6. Anonymous

    Que Grande eres pequeño!!
    Un besazo,
    Paloma.

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